El Papa León XIV desborda Madrid congregando a más de 1.200.000 personas en la Misa de Cibeles

Se esperaba una afluencia masiva pero hasta el mismo Papa León XIV se ha mostrado sorprendido por la cantidad de fieles que acudieron a la Misa en Cibeles. De hecho muchos asistentes se quedaron sin acceder a sus zonas por la marea humana que no quiso perderse ver al Papa saludando desde el papamóvil.

En la homilía el Pontífice ha descrito la Eucaristía como el don de la presencia viva de Cristo en medio de nosotros y un amor más fuerte que la muerte. El Papa ha destacado que las solemnes procesiones del Corpus Christi en España no son una supervivencia folclórica, sino la expresión de la fe en un Señor Resucitado que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros. Según ha explicado, la procesión significa que Cristo no permanece encerrado en el templo, sino que sale a nuestro encuentro para habitar los lugares de nuestra vida cotidiana.

En este sentido, ha recordado que la Iglesia en España ha unido esta solemnidad con el Día de la Caridad, subrayando que no se trata solo de sacar la custodia, sino de dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo. Para el Papa, esta memoria histórica se convierte en una invitación para el hoy y para la construcción del futuro.

El Pontífice ha lanzado una encomienda clara para la España de hoy y de mañana. Ha pedido que la religiosidad que anima al país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy. En sus propias palabras, ha instado a que sea una escuela que enseñe a arrodillarnos ante Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano.

A continuación, algunas fotos para poder ver la magnitud de la marea humana:

Publicaciones Similares